Todos necesitamos un poco de apoyo de vez en cuando, algunos de nosotros más que otros. Los niños y los ancianos, en particular, pueden necesitar ayuda al momento de tomar decisiones importantes en su vida o en términos legales.

Un “tutor” es alguien que es elegido o designado para tomar decisiones legales o financieras por otra persona que no puede tomar las mismas por su cuenta. La tutela a menudo recae sobre un niño (menor de edad) o una persona que ha quedado incapacitada por su edad o discapacidad (física o mental).

Tutela Para Menores

Según la ley de Florida, se requiere que el tribunal designe a un tutor para menores en circunstancias donde los padres han muerto o quedado incapacitados, o si un niño recibe una herencia producto de una demanda o póliza de seguro excediendo el monto permitido por el estatuto.

Un tutor puede ser designado para controlar, tanto; la custodia de un menor y las finanzas de este. Sin embargo, en algunos casos, una persona puede ser designada como tutor y obtener la custodia y otra persona separada puede ser designada para estar a cargo de las finanzas del menor. Esta persona se llama custodio. Este acuerdo puede ser planificado de antemano en un testamento o puede ser impuesto por un tribunal.

Tutela Para Adultos

Una tutela para adultos es una herramienta legal crucial que le permite a una persona o entidad tomar decisiones por otra persona. Los tribunales tienen la tarea de establecer tutelas y, por lo general, nombran tutores en casos de incapacidad o discapacidad de los individuos.

La ley de la Florida permite tutelas voluntarias e involuntarias. Una tutela voluntaria puede ser establecida para un adulto que, aunque mentalmente competente, es incapaz de administrar su propio patrimonio y quien voluntariamente solicite la cita. Mientras que un procedimiento de tutela involuntaria ocurre cuando otra persona presenta una petición en el tribunal de sucesiones que alega que su ser querido carece de la capacidad mental o física para administrar su persona y/o propiedad en algunas o todas las áreas.

La tutela es un proceso legal importante que tiene implicaciones de por vida para las partes involucradas, por lo que tiene sentido hacerlo de la manera correcta. Si se encuentra en una situación de tutela, o simplemente quiere saber más acerca de las leyes de tutela en su estado, la mejor manera de hacerlo es hablar con un abogado de derecho de familia calificado en su área.