Florida es el hogar de más de 5.2 millones de residentes de 60 años o más, y tiene la mayoría de los residentes mayores de 65 años en todo Estados Unidos.

Además, el 19 por ciento de los ancianos encuestados en un estudio realizado en el año 2016 por el Departamento de Asuntos de Ancianos (DOEA por sus siglas en inglés) del estado; indicó que sufren una discapacidad física o mental y que necesitaban asistencia con actividades de la vida diaria como caminar, bañarse y vestirse.

Seguramente usted tiene un familiar o conoce a alguien que se encuentra en estos rangos de edad y es muy probable que en un futuro necesite designar un tutor para controlar diferentes temas como lo son el manejo del dinero y sus bienes, la salud y cuidado personal, etc.

Es por esto que muchas personas están optando por crear tutelas para asegurarse que tanto el bienestar financiero y el de la misma persona (anciana) estén en buenas manos.

¿Quién está incapacitado?

Una persona incapacitada es un adulto que ha sido nombrado así mediante un juez por no tener la capacidad de administrar al menos parte de su propiedad o cumplir con algunos requisitos esenciales de salud y seguridad de sí misma.

¿Cómo se determina a una persona incapacitada?

Cualquier persona mayor de edad puede presentar una petición ante un tribunal para determinar la incapacidad de otra, mostrando información objetiva en la que basan su creencia de que un individuo está incapacitado.

Luego, el tribunal designa un comité de tres miembros, generalmente dos médicos y otra persona que por conocimiento, habilidad, formación o educación puede formar una opinión profesional. Uno de los tres miembros del comité debe conocer el tipo de incapacidad que se alega en la petición, y cada miembro del mismo debe presentar un informe de los hallazgos encontrados en los estudios realizados a la persona frente al tribunal.

El examen de la persona incapacitada normalmente incluye: un examen físico, un examen de salud mental y una evaluación funcional.

Si la mayoría de los miembros del comité examinador concluyen que la persona supuestamente incapacitada no lo está en ningún sentido, el juez debe desestimar la petición. Sin embargo, si el comité examinador determina que la persona no puede ejercer ciertas actividades tanto físicas como mentales, el tribunal programa una audiencia para determinar si la persona está total o parcialmente incapacitada.

Si se descubre que una persona está incapacitada en algún aspecto, se nombra un tutor al final de la audiencia de incapacidad, a menos que haya alternativas menos restrictivas a la tutela que aborden adecuadamente la incapacidad de la persona.